lunes, junio 29, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 36. Los Cantos 17: Comunión

El canto de comunión ayuda a vivir en el ambiente festivo, reflexivo y fraterno el momento cumbre de la eucaristía. Invita a reflexionar sobre el momento que se acaba de vivir. Expresa la unidad de quienes se acercan al mismo altar y el gozo de participar en el anticipo del banquete del Reinado de Dios.

Pueden aludir a la comunión misma o a los motivos particulares de la eucaristía que se celebra o del tiempo litúrgico que se está viviendo.

La comunión, sobre todo en misas diarias, puede ser un momento acompañado sólo de música instrumental para acompañar la comunión de la asamblea.

No es adecuado usar cantos demasiado movidos o con aplausos. Aquí se interpreta un canto propio que ayude a meditar el momento esperado por todos, cuando Cristo viene a cada uno en el Pan y el Vino consagrados. Muchos aprovechan para orar después de comulgar, otros más que no pueden comulgar el Pan y el Vino consagrados hacen una comunión espiritual, por lo mismo el coro debería de entonar cantos propios que ayuden a este momento de reflexión y oración.

Preferiblemente debe ser un canto meditativo, tranquilo, durante el rito de comunión y después de este. Ayuda a dar valor a ese momento y a la oración personal que despierta el encuentro con Jesús. Hay que manifestar alegría por el encuentro con Cristo, pero un canto de alegría y movimiento le quita el momento místico.

Según El Misal Romano

El canto de comunión es el que cuenta con el mayor número de composiciones. Deben caracterizarse en su letra por subrayar al menos dos aspectos: - el profundo misterio de la Eucaristía, con su hondo significado espiritual, y naturalmente - el espíritu de hermandad, solidaridad y compromiso de los cristianos congregados en tal celebración.

Debe ser un canto Cristocéntrico, es decir que hablen de Cristo, de su cuerpo y sangre.

El canto puede iniciarse cuando el sacerdote comulga cuidándose siempre su prolongación solo debe continuar hasta que termine el último de los fieles. No debe privar a la asamblea de momentos especiales de silencio, meditación y recogimiento después de que haya comulgado.

Cuando se ha terminado la distribución de la comunión, el Sacerdote y los fieles pueden orar en silencio, o si se prefiere, se puede cantar, siempre y cuando sea una participación de toda la Asamblea.

La mayoría de los cantos a utilizar en esta etapa son alabanzas, cuidando que estas sean cantos comunitarios y hablen en plural en la composición. No necesariamente debe ser una compasión del tema central de las lecturas. Debe expresar la alegría del corazón que va a recibir a Cristo, la relación tan grande y tan íntima con el Señor, la relación de unidad de todos los que comen juntos el mismo Pan.

Es importante que el Ministerio debe participar no sólo en sus labores propias de su ministerio, sino que, como parte de la Asamblea, debe participar de la Sagrada Comunión.

Criterios

Debe iniciar cuando comulga el sacerdote y se prolonga mientras comulgan los fieles, hasta el momento que parezca oportuno.

Debe dar oportunidad a un espacio de silencio y reflexión.

Debe expresar, por la unión de voces, la unión espiritual de quienes comulgan, demostrar la alegría del corazón y hacer más fraternalmente la procesión de los que van avanzando para recibir el Cuerpo de Cristo.

El contenido del canto ha de ser propiamente “eucarístico”.

Respetar el momento, no haciendo cantos de animación.

Debe ser procesional y resaltar el sentido de comunidad.

Puede recodar el tema del Evangelio o el tiempo litúrgico. Pero no es obligatorio.

La gente debe sabérselo bien.

Debe durar todo lo que dure la procesión, y no extenderse más allá.

viernes, junio 26, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 35. Los Cantos 16: El Cordero

El cordero es una oración fundamental de la misa. Es un canto de la asamblea y no del sacerdote; utilizado para acompañar la fracción del pan eucarístico. Se canta inmediatamente después del saludo de la paz.

Es conveniente que siempre sea cantado aunque también puede ser recitado. Acompaña el momento de la Fracción del Pan. Nos recuerda al Cordero de la Pascua, al Banquete Pascual; es el Cordero degollado por nuestros pecados, el que quita el pecado del mundo.

El canto del Cordero de Dios refleja esa alabanza a Jesucristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y al mismo tiempo le hacemos una petición, que nos de su paz.

No es un canto que rellena el momento ni es un canto que sirva para indicar que se acabó la hora de los saludos. Es una oración profunda de alabanza y petición, por lo mismo se pide la mayor disposición y devoción a la asamblea. Es en realidad otra letanía corta que acompaña la fracción del pan en preparación para la comunión. Tiene un hondo sentido de súplica y petición de compasión al Señor.

Criterios

Debe conservarse el texto litúrgico, tal como aparece en el Misal.

No debe omitirse ni reemplazarse.

No hacerlo durante la Paz

No se debe aplaudir.

El Cordero de Dios debe cantarse durante la fracción del Pan, inmediatamente después del canto de la Paz.

Se comienza a cantar cuando el sacerdote toma el pan para partirlo.

Se concluirá con: “Danos la paz”.

Puede ser interpretado por el coro o por un solista pero debe cantarlo toda la Asamblea. 

Composición e interpretación deben ser sencilla, breve y suave.

El uso de tonos menores es recomendado para darle tal carácter.

*Debe respetarse su fórmula:



miércoles, junio 24, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 34. Los Cantos 15: La Paz

No existe ningún texto litúrgico para el Canto de la paz lo que existe es la oración de la paz, por tanto este es un canto opcional (incluido popularmente no contemplado en la liturgia). Sería preferible no cantar nada durante el rito de la paz para que el saludo pueda ser más espontáneo.

Suele ser alegre, que transmite el mensaje de paz. Se recomienda evitar en tiempos litúrgicos como Cuaresma y Adviento.

Criterios

No debe reemplazar al “Cordero de Dios” que por lo menos debe ser recitado durante el rito de la “fracción del pan”.

No debe prolongar el canto de paz y el saludo, con el peligro de romper el equilibrio de los gestos.

Debe ser breve y resaltar que es Cristo el que nos da la paz y realiza nuestra unión.

Debe culminar cuando ya todos hayan terminado de darse el saludo.

Durante el saludo de la paz no se canta el Cordero.

El cántico de la paz no es más importante que el Cordero ni lo sustituye. El error principal es dejar de cantar el cordero para extender el canto de paz.

lunes, junio 22, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 33. Los Cantos 14: El Padrenuestro

La “oración dominical”, Padrenuestro puede ser cantada, es  uno de los más grandes tesoros de la Iglesia primitiva. Como canto es opcional, no así su recitación o lectura.

Criterios

Debe ser nuestra perla más preciada y no adulterarlo, ni manipularlo, es decir, no cambiar su texto y cantarlo con música que respete el sentido de la oración. La melodía nunca debe de ser tan estruendosa para no perder la intención del momento.

La comunidad debe saber perfectamente la melodía. Debe entonarlo en conjunto con el coro.

Si se canta, debe ser con el corazón, sin prisa, meditando cada palabra que vamos pronunciando.

Debe conservarse el texto litúrgico, tal como aparece en el Misal.

El Padrenuestro es una oración para ser mejor rezada que cantada.

Es preferible que la aclamación Tuyo es el Reino... se cante.

Enfatizamos que si se canta, es imprescindible respetar estrictamente el texto litúrgico. 

jueves, junio 18, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 32. Los Cantos 13: Amén


Doxología (del griego δόξα -fama u opinión- y λόγος -palabra o conocimiento-) es, en el Cristianismo, la alabanza a Dios.


La Doxología: (Por Cristo, con Él y en É a Ti Dios Padre Omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglo) es  la culminación de la Plegaria Eucarística, a la que le sigue la gran aclamación final: ¡Amén!  

El amén es la respuesta con la que la asamblea hace suya toda la Plegaria Eucarística.

En el canto del Amén de la Oración Eucarística (La Doxología): Por Cristo, con Él y en Él...", proclamada solamente por el Sacerdote, la cual como decíamos arriba, la Asamblea se une con el “Amén”.

Con el Amén decimos: estoy de acuerdo, así es, hago mía esta acción de gracias, y debe por ello ser solemne y expresivo.

Aunque se haga cla doxología cantada o rezada, el coro debe responder cantando, junto a toda la asamblea con el Amén.

Aunque por costumbre, por lo menos en República Dominicana, lo que se recomienda es que se haga cantado. En este caso se puede cantar aunque el sacerdote no hubiera cantado la Doxología.

Lo mejor es cantar un amén que no contenga muchas letras pues lo primordial es decir Amen nada más.

lunes, junio 15, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 31. Los Cantos 12: El Santo

Llegamos al canto más sencillo pero el más complejo, pues es en el que la mayor cantidad de coros comete el error más grave en la misa, el Santo.

El Santo es la mayor aclamación eucarística. Es un himno de alabanza que se prolonga en el bendito el que viene en el nombre del señor. Es un canto de bendición y alabanza de toda la creación a su Dios creador. Es una aclamación con la que TODA la asamblea, uniéndose a las potestades celestiales, canta la Santidad de Dios.

Esta alabanza nos hace recordar el Domingo de Ramos, cuando Jesús entró triunfante en Jerusalén. Es la culminación de la acción de gracias expresada en el Prefacio, que se centra en el regalo más grande que Dios Padre nos ha entregado: Cristo.

Es el único canto que en el misal se anuncia como canto, dice así: “Por eso, con los ángeles y los arcángeles te alabamos cantando....”.

El canto más importante durante la ceremonia, es de los llamados cantos "obligatorios", no opcionales, es decir, que deben cantarse SIEMPRE, y sobre todo que debe cantarse de la manera más correcta pero que lamentablemente es en el que más se comenten errores.

El Santo es un canto de corte solemne mas no por ello triste, al contrario, es una alabanza a Dios pero que guarda su respeto porque es una oración.

Es importante cuidar de cantar Santos no litúrgicos: Ejemplo: Ohsanna Hey!! No porque digan Santo es el Señor un canto es litúrgicos o es un canto de Santo. Al igual que el canto de Gloria y el Cordero, el santo debe contener la misma letra del misal romano, la misma fórmula litúrgica.

Criterios
Debe cantarse siempre.

Debe ser el primer canto por orden de importancia.

No debe ser cambiado por otro canto religioso; debe conservarse la letra que aparece en el Misal (aunque se puede hacer alguna paráfrasis).

Se le pueden inventar diversas melodías siempre que se respete la oración contenida en el misal romano.

Jamás se debe cambiar el hermoso texto bíblico de Isaías de su texto tradicional.

Repetimos, debe respetarse al máximo el texto propio de esta aclamación para que cumpla la finalidad que tiene.

Importantísimo, aunque es un canto de alabanza alegre, durante el Santo No se debe aplaudir, pues se pierde el espíritu de oración.

No es un canto del ministerio, es de la asamblea, por lo que debe ser accesible a todos y no sólo a los cantores.

Este canto es el que más dolor de cabeza me da al ir a las misas ya que es tan triste ver a los coros cometer un error tan fuerte en un canto tan especial de la misa como este. 

jueves, junio 11, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 30. Los Cantos 11: Ofertorio

El canto de ofertorio, o de ofrenda como común mente le llaman es un canto de la Asamblea que acompaña este momento en el que se ofrece el pan y el vino que se convertirán en el Cuerpo y en la Sangre del Señor.

Es el “canto de presentación" o "preparación de los dones", también conocido como las ofrendas u ofertorio. Tiene como misión llevar el sentir de la asamblea que ofrece el esfuerzo realizado en la jornada o semana que culmina. Debe expresar necesariamente el ofrecimiento del pan y del vino que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Debe relacionar la vida como ofrenda que se une a la oblación del Hijo por amor.

Un error común es interpretar cualquier canto en el momento del ofertorio pero lo correcto es entonar un canto que hable sobre la ofrenda, entrega, regalo del hombre hacia a Dios que entrega el pan y el vino para que sean consagrados como cuerpo y sangre de Cristo.
No es obligatorio interpretar un canto en el momento del ofertorio pero si el momento se prolonga es mejor cantarlo y no dejar un espacio de silencio tan prolongado. En Misas de entre semana, inmediatamente después de la homilía y a menos que el Sacerdote no disponga otra cosa se canta.

No es un canto triste aunque sea suave, que es la entrega o alegría de sabernos hermanos reunidos en torno a Cristo. Puede ser un himno que prolongue el contenido entregado por Dios en la Palabra o el que se está viviendo en determinado tiempo litúrgico.

Es importante que en este canto nos cuidemos de los cantos contradictorios que dicen que no tenemos nada que dar: Ej. “Nada tengo que ofrecerte”... Etc. ya que ciertamente estamos hacienda entrega de algo en el altar.

Criterios

Puede cantarlo sólo el coro o un solista, y en caso de que no haya procesión puede omitirse y colocar sólo música.

Este canto es procesional y tiene el sentido de acompañar la presentación de los dones, que representan todo lo bueno que Dios nos da y que le retornamos enriquecido con nuestro trabajo, por tanto no debe extenderse más allá del rito al que sirve. Repetimos como hemos visto en otros post el sacerdote jamás debe esperar al coro. El coro debe estar atento para terminar los cantos inmediatamente el sacerdote esté preparado para seguir con el rito que prosigue al canto. Tan pronto el Sacerdote termine de lavarse las manos, el canto deberá terminar.

No se deben utilizar cantos de petición, es mejor que seleccionemos cantos con suficientes letras.

Es un canto de presentación, no de ofertorio, es decir, cantos de entrega de los dones que hemos recibidos y que llevamos al altar. 

lunes, junio 08, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 29. Los Cantos 10: Resúmen

Recapitulando el tema de los cantos en este taller sobre los cantos litúrgicos de las misas hemos llegado al final de la segunda parte de la misa conocida como Liturgia de la Palabra.  

En este punto, como ya pudimos ver, están los cantos de Alclamación (el canto de palabra o el Aleluya como corresponda) y el salmo.

Recordando algunos puntos hay que tomar en cuenta lo primordial es saber diferenciar cuándo corresponde el Aleluya en lugar del canto de aclamación, que pudimos verlo en los post anteriores y muy importante para el caso del Salmo, que debe cantarse siempre y que debe ser entonado por toda la asamblea, error que se comete muy seguido es dejar al salmista interpretarlo sólo. 


Una vez culminada esta segunda parte de la misa se da paso a la litúrgia eucarística donde se encuentran la mayor cantidad de cantos, aquí están el ofertorio, Santo, Amén, Padrenuestro (si se decide hacer cantado), la paz, el Cordero, comunicón y postcomunión. Cada uno de estos cantos los veremos de manera detallada en próximos post que estaremos subiendo como parte del taller. 

Espéralos muy pronto!! no te los pierdas, Católico Conoce Tu Fe!!!!

viernes, junio 05, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 28. Los Cantos 9: Interleccionales 3: Aleluya

Aleluya significa “Alaben a Yahvé”, es un canto de alabanza y en la historia del cristianismo ha sido una aclamación pascual: ¡Alaben a Yahvé porque Jesucristo ha resucitado. 

Prepara a la escucha de la Palabra de Jesucristo y acompaña, en las misas festivas, la procesión del diácono o sacerdote que lo proclamará.

Esta aclamación constituye por sí misma un rito  con el cual la asamblea de los fieles acoge y saluda al Señor, quien le hablará en el Evangelio. Esta se compone de:

1- El Aleluya, que debe ser cantado por todos estando de pie.

2- Un versículo, tomado generalmente del Evangelio que va a ser proclamado, y el que debería también ser cantado por el salmista.

En el tiempo de Cuaresma, no se canta el  Aleluya sino el Honor y Gloria a Ti Señor Jesús.

En las normas del Misal dice que de no cantarse, es mejor eliminarlo. El leccionario contiene, para cada Evangelio, un versículo propio que puede ser leído o cantado entre los Aleluya. Pero queda a disposición del coro la elección del Aleluya, tomando en cuenta que el uso de tonos fuertes es recomendado para darle tal carácter.

Criterios

 Depende del tiempo litúrgico hay momentos en los que no se canta.

 Recordemos que en Cuaresma no se canta el Aleluya, se sustituye por otro canto breve de aclamación al Evangelio, pero que no contenga la palabra “aleluya”.

 Se vuelve a cantar solamente en la Pascua, para anunciar la resurrección de Cristo.

 Se cantará justo al terminar la segunda lectura, si es Domingo, o después del Salmo responsorial si es misa entre semana.

  Debe ser cantado por toda la asamblea.

 Debe ser festivo (sin descuidar su carácter solemne), y debe invitar a todos, sin excepción, a entonarlo con alegría.

 Se canta completo: Aleluya y antífona. Si no se canta, puede omitirse. Ordenación General del Misal Romano. No es necesario, pero es bueno para ocasiones especiales.

martes, junio 02, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 27. Los Cantos 8: Interleccionales 2: Aclamación

El canto de aclamación o de palabra como muchos lo conocen, es uno de los cantos que anuncian el evangelio, el segundo es el Aleluya que veremos en el próximo post.

La aclamación es un canto especial, cuyo tema es la Palabra de Dios, o nuestra apertura a ella.

No es obligatorio cantarlo pero es lo más recomendable ya que el pueblo de Dios se preparara para escuchar el evangelio con la atmosfera que crea este canto.  

Existen lugares en los que se hacen luego de la proclamación del evangelio pero lo correcto es que se haga antes de él.

El canto de aclamación siempre debe inspirar el sentido de escucha de la palabra de Dios.

En algunos casos se pueden cantar cantos que hagan referencia al evangelio o a algunas de las lecturas pero siempre que represente el sentido de preparación, apertura y escucha.

Es un canto que no complica mucho su selección pero sí se debe identificar cuándo cantarlo o cuándo corresponde el aleluya. 

lunes, junio 01, 2015

Virtudes de María



Les compartimos esta presentación que hemos preparado en apoyo a la campaña del ministerio a Primer Tiempo que se desarrolló durante el mes de mayo en Instagram.

Que el Señor nos de la dicha de ser como nuestra madre celestial.