miércoles, abril 29, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 19 Tiempos Litúrgicos 8: Fiestas Marianas


María es una figura esencial de la historia de la salvación. Dios la escogió como madre de Jesús, es decir madre suya, para nacer entre los humanos. Discípula fiel, modelo de docilidad y entrega a la voluntad de Dios, mujer valiente, primera cristiana y por eso principal intercesora de los creyentes, la Virgen María está hondamente arraigada en la fe católica.

América Latina es un continente mariano. Cada país tiene a María como protectora o patrona, bajo diversas advocaciones: Nuestra Señora de Luján, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de Caacupé, etc.

Las fiestas que la recuerdan se reparten en todo el año litúrgico, y le dedicamos un tiempo especial, el “Mes de María”, del 8 de noviembre al 8 de diciembre. En Chile sus fiestas principales son: Nuestra Señora del Carmen, Patrona de Chile (último domingo de septiembre, fiesta principal, y 16 de julio, fiesta secundaria); la Asunción (15 de agosto), y la Inmaculada Concepción (8 de diciembre). Además están las fiestas de la Anunciación (25 de marzo), de Santa María Madre de Dios (1 de enero), así como la conmemoración semanal de Santa María en la misa del sábado.

A la Virgen María le dedicamos un tiempo especial con el rosario y demás celebraciones. Este tiempo especial que le dedicamos a María lleva cantos especiales como todas las fiestas especiales de la iglesia, cuyo sentido se enfatiza en los cantos que escogemos para la armonización de las mismas.

Cantos marianos hay muchos, y cada advocación de la virgen tiene cientos de cantos compuestos para honrar a la madre de Dios, lo importante en este punto para los coros es saber el momento en los cuáles deben entonarse y es simple: Los cantos Marianos deben realizarse en la reflexión o post-comunión, así como también como canto de entrada y/o salida. En los demás momentos de la celebración no se deben entonar pues los cantos tienen su momento propicio.

El error más común es ver coros entonando cantos marianos en plena comunión, este es un momento de Cristo, no de la Virgen. Como veremos en los post concernientes a ese tema detallaremos los criterios para el canto de comunión.

Una nota importante: lo mismo que aplica para los cantos marianos y fiestas marianas, aplica para la celebración de misas especiales de Santos.

Con este tema culminamos el segundo módulo del taller sobre los cantos litúrgicos de las misas y damos paso al tercer módulo, quizás el de más interés pues veremos punto por punto cada canto de la misa. No te lo pierdas!


sábado, abril 25, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 18 Tiempos Litúrgicos 7: Tiempo Ordinario

El llamado “tiempo ordinario” o “tiempo común” dura entre 33 ó 34 semanas, es un tiempo en el que la Iglesia vive un tiempo más normal, sin grandes celebraciones.

El tiempo ordinario  es el tiempo más largo del año litúrgico, de modo que en él es muy importante cuidar la variedad de la música. Ocurre dos veces al año (desde la Navidad hasta Cuaresma y desde Pentecostés hasta el Adviento).

Como el leccionario dominical se desarrolla en tres años (A, B y C), será la Palabra de Dios leída en cada liturgia la que indicará los cantos más adecuados para la celebración.

La Iglesia vive un tiempo más normal, sin grandes celebraciones aunque dentro del mismo caen algunas fiestas importantes que es bueno celebrar con cantos propios: La Santísima Trinidad, Cuerpo y Sangre del Señor, Sagrado Corazón de Jesús y, el último domingo durante el año, Cristo Rey del Universo.


Es importante que en este tiempo se seleccionen cantos acordes a las lecturas y celebraciones. La mayor parte de este tiempo no requiere de cantos en especial pero se omiten cantos de resurrección, pascua y otros tiempos especiales. 

lunes, abril 20, 2015

Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 17 Tiempos Litúrgicos 6: Pascua y Pentecostés

La Pascua es la cumbre de las celebraciones de nuestra fe cristiana y el fundamento de nuestra esperanza.

La pascua inicia en la Vigilia Pascual el Sábado Santo y se prolonga 50 días hasta Pentecostés.

Durante este tiempo es importante que los coros tomen muy en cuenta que el canto del Aleluya, que no hemos cantado durante la Cuaresma, rebrota en la vigilia expresa ese sentido y ese gozo que se prolongan en la octava de Pascua y en todo el tiempo pascual, pasando por la fiesta de la Ascensión del Señor, hasta la fiesta de Pentecostés. 

Esos 50 días son, como nos dice la Iglesia, como un solo día de fiesta. Es decir, que es vital entonar como proclamación el Aleluya y no cantos meramente de aclamación.

Durante todo el tiempo pascual se deberían cantar cantos de resurrección, también en la Ascensión y la venida del Espíritu Santo, que no son fiestas separadas. Estas dos últimas también deberían agregar cantos propios, sobre todo cantos al Espíritu Santo.

jueves, abril 16, 2015

Comunicado CED

La Verdad detrás de la Ideología de Género



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Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 16 Tiempos Litúrgicos 5: Semana Santa

Hace muy poquito que terminamos este tiempo precioso que el Señor cada año nos regala, la Semana Santa, la semana mayor, en el cual es uno de los momentos culmen de nuestra iglesia porque recordamos la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, es por esto que los coros y ministerios deben tener la mayor cautela al momento de seleccionar los cantos a realizar en este tiempo.

La Semana Santa no es un tiempo de tristeza sino de silencio, por lo tanto no se hace uso de instrumentos musicales preferiblemente sólo la guitarra.

Recordemos también que desde el miércoles de cenizas hasta la vigilia pascual no cantamos el Aleluya, MUCHO OJO AQUÍ LOS COROS, YA QUE SE LES ESCAPA DE VES EN CUANDO ESTO, y no se canta el aleluya porque ese canto es la expresión del gozo de la resurrección; lo reservamos para la noche de Pascua.

El Gloria tampoco se reza ni se canta en todo ese tiempo, excepto en la misa del Jueves Santo.

Domingo de Ramos

La Semana Santa inicia el domingo de ramos y hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

Respetar la religiosidad popular y educarla a través de las moniciones y de una apropiada catequesis.

Poner pocos cantos nuevos.

Ensayarlos previamente y con cuidado los cantos.

El canto del Hosanna Hey! No es un SANTO propiamente sino que perfectamente encaja como canto de entada a la celebración de la eucaristía como reflejo de la entrada triunfante de Jesús sobre el asno cuando fue recibido con ramos y alabanzas.

Este es un error muy común que vemos en los coros que sustituyen el canto de Santo por este canto que no es litúrgicamente un santo propiamente dicho. Recordemos que el canto del santo al igual que el gloria y otros deben corresponder íntegramente el texto del misal romano.

Jueves Santo

Es la celebración donde la amistad e intimidad de Jesús para con los suyos se hacen muy presentes.

Los cantos deben abocar a la adoración eucarística que se prolonga después de la comunión.

Misa deberá estar siempre animada por cantos, lecturas y silencios.

En este día celebramos la institución de la eucaristía con la Cena del Señor y la institución del sacerdocio por lo que es propicio realizar cantos acorde a dicha celebración. Se recomienda no hacer muchos cantos y que los que se interpreten estén dirigidos al sacerdocio eterno y a la adoración al Santísimo.

Viernes Santo

Para el viernes santo lo más apropiado es que se entonen los mínimos cantos posibles y que se hagan a capela, en especial pasado las 3:00pm como muestra de respeto a la conmemoración de la muerte de Jesús.

Vigilia Pascual- Sábado-Domingo de Resurrección

Es una celebración muy elaborada, pero es la más hermosa por ende se debe tener el más extremo cuidado con los cantos que se seleccionan para la misma. Jamás se deben incluir cantos no litúrgicos o protestantes en la vigilia pascual mí los días subsiguientes ya que esta es la mayor celebración de nuestra fe católica y por ende no debemos atropellarla con cantos que respondan a otra ideología.

La proclamación cantada del “Pregón Pascual” se realiza la noche del sábado santo en la vigilia, preferiblemente debe ser cantado por el sacerdote o el salmista.

Los Salmos deben cantarse, aunque sea cantar las antífonas si no se puede cantar todo y recitar las estrofas.

Es vital tener una buena preparación, ya que el esfuerzo es mayor por la cantidad de cantos que se hacen esa noche y se recomienda escoger los cantos con el sacerdote.

Para todos estos días, los cantos de estos días deben ser únicamente litúrgicos.

domingo, abril 12, 2015

Cristianos de la secreta?

Algunos nos llamamos ser cristianos, vamos a la Iglesia pertenecemos a grupos. En fin. Hacemos una vida de Cristiano activo pero...

Cuando manejamos en la calle perdemos la paciencia en el tráfico e insultamos a los que hacen alguna imprudencia o peor, hacemos nosotros la imprudencia. Este es un ejemplo comun pero hay otros hábitos en los que nos dejamos llevar del mundo y perdemos la gloria, El más común es:

En nuestro trabajo.

En el lugar de trabajo no damos testimonio, haciendo un trabajo mediocre, no cumpliendo con nuestro deber,

Faltando a la empresa o llenando tarde dando excusas falsas como enfermedad, migraña, etc. O peor aún, faltando por salir a paseos personales engañando a nuestros jefes y a la compañía.

Maltratando a los compañeros y/o subalternos, cometemos injusticias con los demás al grado de despedir sin justificación suficiente al personal.

En caso de supervisar, el amenazar con despido, stalkear, subyugar, coibir la libre expresión, presionar, no separar la vida privada de la laboral, sobre todo manipular psicológicamente a la gente, acosar.

Le quitamos el mérito a otros sin decir a todos las acciones que ese personal hace bien o nos distribuimos el éxito ajeno. No pagamos el salario que merece nuestra gente.

Todos estamos son reales y muchos se podrán sentir identificados con sus jefes pero analicemos nosotros si no somos vosotros los que nos comportamos así.

Recuerden que Dios todo lo ve. En todas partes. Así que empieza a cambiar para que no pierdas la gloria en cada ambiente de tu vida, sin importar cual sea y dejemos la hipocresía de ser cristianos de la secreta siendo sólo buenos en la Iglesia. Es fuera de ella que se demuestra la verdadera fe.

RSM

jueves, abril 09, 2015

#Tbtdefe

En Instagram estamos en la onda de los tbt de cada jueves pero los nuestros son #tbtdefe donde publicamos fotos de momentos especiales en retiros, actividades, en fin de muchos momentos que quedaron no sólo en los recuerdos sino en el corazón. Animate y sube tu también tu #tbtdefe

El #tbtdefe de hoy es más que un #tbt.un agradecimiento a todos los medios que nos han tomado en cuenta para llevar bendiciones a través de nuestro testimonio de vida, campañas y actividades de tu blogger de bendiciones. 

Aquí se los comparto:


#tbtdefe y #agradecimiento

Debo agradecer a los medios que nos han tomado en cuenta. @Creciendoenlafe está a su completa disposición como su blog de bendiciones, formación y oración que durante siete años hemos tenído en el aire. Gracias infinitas y bendiciones.

Radiales:
* En Voga de Radio Juventus Don Bosco #radiojuventusrd #radiojuventusdonbosco
* En Buena Onda de Power 103, #power103
* Círculo Juvenil de Radio Maria #CirculoJuvenil
* En Ruta de Vida FM, #enruta @vida1053

TV:
* Voces de Teleantillas y @televida @mivozparacristo #vocestv

* Redes de Certv, #redestv
* Kairos del Canal La Voz de Maria de La Vega @kairoseltiempodedios
* A buen tiempo de @televida #abuentiempo

Revista
* A la revista Católicos Digital @catolicosdigital


Inmensas gracias. 

Dios les bendiga!!!! 

Les quiere @tahianacruz

Película: MARY’S LAND – TIERRA DE M

A partir del jueves 9 de abril, se proyecta en PALACIO DEL CINE DE BELLA VISTA MALL una película que habla del amor que Dios nos tiene a todos.  Se trata de la película MARY’S LAND – TIERRA DE MARÍA, que nos invita a descubrir la cercanía de La Madre de Jesús y Nuestra Madre, junto a todas las personas, sin excepción. Está producida por INFINITO MÁS UNO, la misma productora que hace tres años produjo la película LA ÚLTIMA CIMA.

Ojalá fueran muchas las películas que en el cine nos hablaran del amor de Dios. Al menos, ahora, en estos días, hay una que lo hace: MARY’S LAND – TIERRA DE MARÍA.

Los animamos a todos a verla y a proponer el plan a personas que no conocen la belleza de nuestra fe. La película es una invitación amable, simpática y profunda a acercarse sin miedo a Dios, a ponerle en el centro del corazón.

La permanencia de MARY’S LAND – TIERRA DE MARÍA en la sala de cine depende del número de espectadores que la veamos en los primeros días de exhibición.

Toda la información en la página web oficial: www.tierrademaria.com

Muchas gracias a todos

INFINITO MÁS UNO

www.maryslandmovie.org


Taller Cantos Litúrgicos de las misas: 15 Tiempos Litúrgicos 4: Cuaresma

Continuando con nuestro Taller Cantos Litúrgicos de las misas veremos el tiempo que recién concluimos: La cuaresma.

Es importante que los coros tengan la debida preparación sobre este tiempo ya que erradamente se cree que el simple hecho de hacer cantos suaves está correspondiendo a este tiempo y no es así necesariamente.  

La cuaresma es el gran tiempo penitencial de la Iglesia, los cuarenta días de conversión y purificación interior que nos preparan a la mayor fiesta cristiana del año, la Pascua.

El tiempo de cuaresma comienza el miércoles de cenizas y son días de escucha atenta de la Palabra de Dios que nos vuelve a llamar a un cambio de vida según el Evangelio de Jesús.

Es importante que los coros tomen en cuenta que desde el miércoles de cenizas hasta la vigilia pascual no cantamos el Aleluya, MUCHO OJO AQUÍ LOS COROS, YA QUE SE LES ESCAPA ESTO, y no se canta el aleluya porque ese canto es la expresión del gozo de la resurrección; lo reservamos para la noche de Pascua. Erradamente algunos coros (y lo pude constatar en la recién pasada vigilia pascual) omiten cantar el aleluya en la Vigilia Pascual incurriendo así en un error.

El Gloria tampoco se reza ni se canta en todo ese tiempo, excepto en la misa del Jueves Santo donde es obligatorio cantarlo.

La Cuaresma no es un tiempo triste, sino más bien un tiempo de recogimiento, de meditación, que es el ambiente que nos permite estar atentos a la Palabra, reflexionar sobre nuestra vida y dar pasos de conversión.

Para este tiempo tan especial, los cantos de la eucaristía deberían favorecer la atmósfera de recogimiento y conversión personal y comunitaria que caracterizan este tiempo litúrgico.

En este mismo tiempo se pide a los dirigentes de coros que sean más austeros, más discretos en la música que acompaña los cantos. Esto quiere decir que los cantos no deben ser acompañados con guitarras eléctricas, ni baterías ni muchos instrumentos. Recuerden que es un momento para reflexionar y mientras más austero sea el coro mejor. Lo recomendable es que sea con pura guitarra y que no sean muchas.  

Para este tiempo se recomienda entonar cantos que hagan referencia al calvario, la cruz, el amor de Cristo hacia la humanidad, todos con suaves melodías.



Conoce tu fe: Octava de pacua

Con el Domingo de Resurrección comienza los cincuenta días del tiempo pascual que concluye en Pentecostés. 
La Octava de Pascua se trata de la primera semana de la Cincuentena; se considera como si fuera un solo día, es decir, el júbilo del Domingo de Pascua se prolonga ocho días seguidos.
Las lecturas evangélicas se centran en los relatos de las apariciones del Resucitado, la experiencia que los apóstoles tuvieron de Cristo Resucitado y que nos transmiten fielmente. 
En la primera lectura iremos leyendo de modo continuo las páginas de los Hechos de los Apóstoles.
Te compartimos los enlaces que Aciprensa ha publicado para cada dia.

miércoles, abril 08, 2015

Cirio pascual

Fuente: www.mercaba.org.

La palabra “cirio” viene del latín “cereus”, de cera, el producto de la abejas. Al hablar de las “candelas”, aludíamos al uso humano y al sentido simbólico de la luz que produce los cirios, también en la liturgia cristiana.

El cirio más importante es el que se enciende en la Vigilia Pascual como símbolo de Cristo – Luz, y que sitúa sobre una elegante columna o candelabro adornado.

El Cristo Pascual es ya desde los primeros siglos uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia. 

En medio de la oscuridad (toda la celebración se hace de noche y empieza con las luces apagadas), de una hoguera previamente preparada se enciende el Cirio, que tiene una inscripción en forma de cruz, acompañada de la fecha del año y de las letras Alfa y Omega, la primera y la última del alfabeto griego, para indicar que la gracia de Cristo, principio y fin del tiempo y de la eternidad, nos alcanza con fuerza siempre nueva en el año concreto en que vivimos.

Menor importancia tiene los granos de incienso que también se puede incrustar en la cera, simbolizando las cinco llagas de Cristo en la Cruz. Este Cirio “para la veracidad del signo, ha de ser de cera, nuevo cada año, único, relativamente grande, nunca ficticio, para que pueda evocar realmente que Cristo es la luz del mundo”.

En la procesión de entrada de Vigilia se canta por tres veces la aclamación al Cirio: “Luz de Cristo. Demos gracias a Dios”, mientras progresivamente se van encendiendo los cirios de los presentes y las luces de la iglesia. Luego se coloca el Cirio en la columna o candelero que va a ser su soporte, y se proclama en torno a él, después de insertarlo, el solemne Pregón Pascual.

Además del simbolismo de la luz, tiene también el de la ofrenda, como cera que se gasta en honor a Dios, espaciando su luz: “acepta, Padre santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda del cirio, obra de las abejas. Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, ardiendo en llama viva para gloria de Dios...Te rogamos que este cirio, consagrado a tu nombre, arda sin apagarse para destruir la oscuridad de esta noche”.

Lo mismo que van anunciando las lecturas, oraciones, cantos, el Cirio lo dice con el lenguaje diáfano de su llama viva. La iglesia, la esposa, sale al encuentro de Cristo, el Esposo, con la lámpara encendida en la mano, gozándose con Él en la noche victoriosa en la que se anuncia – en el momento culminante del evangelio – la gran noticia de su Resurrección.

El Cirio estará encendido en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena, al lado del ambón de la Palabra, hasta la tarde del domingo de Pentecostés. Una vez concluido el Tiempo Pascual, conviene que el Cirio se conserve dignamente en el baptisterio, y no en el presbiterio.

Durante la celebración del Bautismo debe estar encendido, para encender de él el cirio de los nuevos bautizados. También se enciende el Cirio Pascual, junto al féretro, en las exequias cristianas, para indicar que la muerte del cristiano es su propia Pascua. Así se utiliza el simbolismo de este Cirio en el bautizo y en las exequias, el principio y la conclusión de la vida: un cristiano participa de la luz de Cristo a lo largo de todo su camino terreno, como garantía de su definitiva incorporación a la luz de la vida eterna.

En oración por los cristianos en Kenia

Aún hermanos siguen perdiendo la vida por su fe en el Señor.

martes, abril 07, 2015

Importante saber de la Santa Misa

Muchos no conocemos bien el responso de la misa y mucho menos sus partes, es por esto que te lo comparto en este dìa para que aprendamos a conocer màs sobre nuestra fe catòlica.

En negrita y azul estàn las partes que la asamblea, el pueblo de Dios, feligresìa, es decir, nosotros debemos responder. Es imporrate que nos la sepamos de memoria y sobre todo que respetemos los momentos en los que sòlo el sacerdote debe hablar. Tambièn conoceremos en què momentos debemos estar de pies, de rodillas o sentados.

NOTA: este programa puede variar deacuerdo al tiempo liturgico en algunas pequeñas partes y respuestas pero por lo general en todas las misas se responde de la misma forma.

ORDINARIO DE LA MISA

Ritos iniciales
ANTÍFONA DE ENTRADA

DE PIE

Recibimos al sacerdote de pie, que se acerca al altar y lo besa. En el ara o altar hay reliquias de santos y representa el lugar donde se hacían los sacrificios. En el Antiguo Testamento se sacrificaban animales, pero desde la venida de Cristo, en el Nuevo Testamento, son incruentos. Si no se hubiera entonado canto alguno, se recita la antífona de entrada.

Sacerdote: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Todos se santiguan: - Amén.

El Señor esté con vosotros.

O bien:
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.
- Y con tu espíritu.

Si se está en Tiempo Pascual sería:
El Dios de la vida, que ha resucitado a Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.
- Y con tu espíritu.

El sacerdote lee la 'Antífona de entrada' de ese día.

ACTO PENITENCIAL

El sacerdote invita a los fieles al arrepentimiento:

Hermanos: Para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.

Tras un breve silencio, todos reconocen sus pecados con la oración:
Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. 
Llevando la mano al pecho, dicen: Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. 
Luego prosiguen: Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios nuestro Señor.

El sacerdote concluye con la absolución: Dios todopoderos tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

El pueblo responde:
- Amén.

KYRIE (Piedad) Cantado preferiblemente

Siguen las invocaciones de desagravio que rezan alternadamente el sacerdote y los fieles: (en el caso de no hacerse cantado)
Señor ten piedad. - Señor ten piedad.
Cristo ten piedad. - Cristo ten piedad.
Señor ten piedad. - Señor ten piedad.

O bien:
Tú que has enviado a sanar los corazones afligidos: Señor ten piedad. - Señor ten piedad.
Tú que has venido a llamar a los pecadores: Cristo ten piedad. - Cristo ten piedad.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros: Señor ten piedad. - Señor ten piedad.

GLORIA
Si es festivo, acto seguido todos rezan El Gloria: (Cantado preferiblemente)

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

ORACIÓN COLECTA
Concluido el himno, el sacerdote dice: Oremos. 
Entonces, recita la 'Oración Colecta' designada para el día, y al final el pueblo aclama:
- Amén.

Liturgia de la Palabra
SENTADOS

PRIMERA LECTURA
Los domingos se toma del Antiguo Testamento, excepto en el Tiempo Pascual, en que se toma de los Hechos de los Apóstoles. Si es costumbre, puede leer alguno de los asistentes. El que ha leído dice al terminar: Palabra de Dios. Respondemos - Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
También puede leer el Salmo que corresponda a ese día alguno de los asistentes. Hay una parte denominada Salmo Responsorial que el pueblo repite intercaladamente. Preferiblemente, los Salmos serán cantados.

SEGUNDA LECTURA
Sólo se hace una segunda lectura los domingos y las solemnidades. Al final, el que ha leído dice: Palabra de Dios. Respondemos: - Te alabamos, Señor.

Seguidamente se canta o recita el Aleluya designado para ese día.

DE PIE

EVANGELIO

El sacerdote, inclinado ante el altar, dice en voz baja: Purifica mi corazón y mis labios, Dios todopoderoso, para que anuncie dignamente tu Evangelio. 
Después, en voz alta dice al pueblo: El Señor esté con vosotros. Respondemos: - Y con tu espíritu.
Lectura del Santo Evangelio según San [] Respondemos: - Gloria a Ti, Señor.

Una vez leído el Evangelio, el sacerdote dice: Palabra del Señor. Respondemos - Gloria a Ti, Señor Jesús.

El sacerdote besa el libro, diciendo en voz baja: Que las palabras del Evangelio borren nuestros pecados.

HOMILÍA

SENTADOS

En este momento el sacerdote hablará sobre las cuestiones de doctrina que considere de interés. Debe decirse todos los domingos y fiestas de precepto. Al terminar es oportuno guardar un breve espacio de tiempo en silencio.

PROFESIÓN DE FE

DE PIE

Si es festivo, todos rezarán el Credo, en una de las dos formas: Símbolo niceo-constantinopolitano:

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, 
Se inclina levemente la cabeza en señal de respeto.
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
Se finaliza la inclinación de la cabeza.
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado y resucitó al tercer día según las Escrituras, y subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Símbolo de los apóstoles (VESION 2 DEL CREDO CONOCIDO COMO CREDO CORTO)

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
Se inclina levemente la cabeza en señal de respeto.
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen,
Se finaliza la inclinación de la cabeza.
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

A continuación, se hace la 'Oración de los fieles', peticiones o preces, que son unas plegarias que el sacerdote o algún asistente va leyendo y el pueblo responde:
- Te rogamos, óyenos.

Liturgia Eucarística
El sacerdote presenta a Dios los dones del pan y del vino que, por la Consagración, se convertirán en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Esta parte se conoce como el 'Ofertorio'.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

SENTADOS

Al ofrecer el pan, el sacerdote dice: Bendito seas, Señor, Dios del Universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos: él será para nosotros pan de vida.

Si el sacerdote lo ha dicho en voz alta, el pueblo aclamará:
- Bendito seas, por siempre, Señor.

El diácono o el sacerdote dice en voz baja mientras pone vino y un poco de agua en el cáliz: El agua unida al vino sea signo de nuestra participación en la vida divina de quien ha querido compartir nuestra condición humana.

Al ofrecer el vino, el sacerdote dice: Bendito seas, Señor, Dios del Universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos: él será para nosotros bebida de salvación.

Si el sacerdote lo ha dicho en voz alta, el pueblo aclamará:
- Bendito seas, por siempre, Señor.

El sacerdote, inclinado, dice en secreto: Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.

Mientras el sacerdote se lava las manos, dice en secreto: Lava del todo mi delito, Señor, limpia mi pecado.

El celebrante se va al centro del altar y, de cara al pueblo, dice: Oren, hermanos, para que este sacrificio mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.

DE PIE

El pueblo responde: - El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

El sacerdote lee la 'Oración sobre las ofrendas' prevista para ese día.

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros. Respondemos - Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón. Respondemos - Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios. Respondemos: - Es justo y necesario.

El sacerdote lee el Prefacio correspondiente a ese día, a cuyo término todos dicen: SANTO preferiblemente cantado: 

... con los angeles... entonamos el himno de tu gloria...

- Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

A continuación, según la Plegaria eucarística que se siga, el sacerdote irá diciendo las oraciones previas a la Consagración.

CONSAGRACIÓN

DE RODILLAS

El sacerdote, con claridad, pronuncia las palabras del Señor para consagrar el pan (Solo el sacerdote): 
TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.

El pueblo alaba al Señor la mayorìa cita esta frase: Señor mìo y Dios mìo, creo en Ti y te adoro, bendito y alabado seas por siempre Señor, gloria y alabanza a Ti Señor Jesùs..

Igualmente, consagra el vino con las palabras: (Solo el sacerdote): 

TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA, QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR TODOS LOS HOMBRES PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS. HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.

El pueblo alaba al Señor la mayorìa cita esta frase: Señor mìo y Dios mìo, creo en Ti y te adoro, bendito y alabado seas por siempre Señor, gloria y alabanza a Ti Señor Jesùs..

Jesucristo Sacerdote, sirviéndose de las palabras de la Consagración pronunciadas por el sacerdote, convierte el pan en su Cuerpo y el vino en su Sangre. A continuación muestra al pueblo la Hostia consagrada y el Cáliz, y lo adora con un signo de reverencia. 

El celebrante dice:
Éste es el sacramento de nuestra fe.

O bien:
Éste es el Misterio de la fe.

DE PIE

El pueblo responde: (puede ser cantado) - Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!.

O bien:
Aclamad el Misterio de la redención. 
(puede ser cantado) - Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas.
O bien:

Cristo se entregó por nosotros.
 - Por tu cruz y resurrección nos has salvado, Señor.

Continúan las oraciones propias de cada plegaria eucarística. Al finalizar esta parte, el sacerdote toma la patena, con la Hostia consagrada, y el cáliz y, sosteniéndolos elevados, dice: (Sòlo el sacerdote):
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.

El pueblo aclama: - Amén. (puede ser cantado)

Rito de la comunión
Una vez que el sacerdote ha dejado el cáliz y la patena, dice:
Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

O bien:
Llenos de alegría por ser hijos de Dios, digamos confiadamente la oración que Cristo nos enseñó:
O bien:

El Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado; digamos con fe y esperanza:

O bien:
Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

- Padre nuestro que estás en el cielo santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. (NO SE DICE AMEN)

El sacerdote, con las manos extendidas, prosigue él solo: Líbranos de todos los males, Señor y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.

El pueblo concluye la oración aclamando: - Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.

El sacerdote, con las manos extendidas, dice en voz alta: Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: 'La paz os dejo, mi paz os doy', no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

El pueblo responde: - Amén.

El sacerdote, extendiendo y juntando las manos, añade: La paz del Señor esté siempre con vosotros.

El pueblo responde: - Y con tu espíritu.

Luego, si se estima oportuno, el diácono o el sacerdote añaden:Daos fraternalmente la paz.

Y todos, según la costumbre del lugar se dan la paz.

El sacerdote deja caer en el cáliz una parte del pan consagrado, diciendo en secreto: El Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para nosotros alimento de vida eterna.
Mientras tanto se canta o se recita:

- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

El sacerdote reza en secreto la oración para la comunión: Señor Jesucristo, la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre no sea para mí un motivo de juicio y condenación, sino que, por tu piedad, me aproveche para defensa de alma y cuerpo y como remedio saludable.

O bien:
Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo, diste con tu muerte la vida al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal. Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permita que me separe de ti.

El sacerdote hace genuflexión, toma el pan consagrado, lo eleva y lo muestra al pueblo, diciendo:
Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

Y, juntamente con el pueblo, añade: - Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.

El sacerdote, después de comulgar con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, lee la 'Antífona de Comunión' que corresponde a ese día. Seguidamente, se acerca a los que quieren comulgar y mostrándoles el pan consagrado, dice a cada uno de ellos: El Cuerpo de Cristo. 
El que va a comulgar responde:  - Amén.

Después, con el pueblo sentado o de rodillas, tiene lugar la purificación, que es cuando se limpian la patena y el cáliz. El sacerdore dice en secreto:

Haz, Señor, que recibamos con un corazón limpio el alimento que acabamos de tomar, y que el don que nos haces en esta vida nos aproveche para la eterna.

Acto seguido, el sacerdote puede ir a la sede, o lugar destinado para sentarse. Si se estima oportuno, se pueden guardar unos momentos de silencio o cantar un salmo o cántico de alabanza.

De pie en la sede o en el altar, el sacerdote dice:  Oremos.

DE PIE

Todos oran en silencio durante unos momentos. 
Luego el sacerdote dice la 'Oración para después de la comunión' de ese día. 
El pueblo aclama: - Amén.

Rito de conclusión

Llegados a este momento, pueden hacerse, si es necesario y con brevedad, los anuncios o advertencias al pueblo. Luego tiene lugar la despedida. El sacerdote extiende las manos hacia el pueblo y dice: El Señor esté con vosotros.

El pueblo responde: - Y con tu espíritu.

El sacerdote bendice al pueblo, diciendo: La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, (Todos se presignan) descienda sobre vosotros.

El pueblo responde: - Amén.

Luego el diácono, o el mismo sacerdote, con las manos juntas, despide al pueblo, diciendo: Podéis ir en paz.

El pueblo responde: - Demos gracias a Dios. o Demos gracias a Dios, Aleluya, Aleluya. En pascua de resurrecciòn.

El sacerdote besa con veneración el altar, como al comienzo y, una vez realizada la debida reverencia con los demás ministros que han intervenido en la celebración, se retira a la sacristía.La Santa Misa ya ha terminado, los fieles pueden salir del templo si lo desean o seguir en lo que se denomina la 'Acción de Gracias', en la que cada uno, en oración íntima con el Señor, se dirige a Él con confianza, cariño y delicadeza por haberlo recibido en la comunión.

La Misa, partes en que se divide

Liturgia en la Misa
Explicación de cada parte de la Misa, señalando las posturas que deben de tomarse.


Por: Arturo Reyes | Fuente: Catholic.net



Es muy importante conocer las partes de la misa para vivirla como Dios quiere.

Las indicaciones que siguen corresponden a la Ordenación del Misal Romano. Las letras indican la posición que deben asumir los fieles ( P: parados; S: sentados; R: arrodillados).


1. RITOS INICIALES

Entrada (P)

Mientras entra el sacerdote comienza el canto de entrada. El fin de este canto es abrir la celebración, fomentar la unión de quienes se han reunido y elevar sus pensamientos a la contemplación del misterio litúrgico o de la fiesta.

Saludo al altar y pueblo congregado(P)

Cuando llega, el sacerdote besa el altar. Terminando el canto de entrada, el sacerdote y la asamblea hacen la señal de la cruz . A continuación el sacerdote, por medio del saludo, manifiesta a la asamblea reunida la presencia del Señor.
Terminado el saludo, el sacerdote o el monitor puede hacer a los fieles una brevísima introducción sobre la misa del día.
Después el sacerdote invita al Acto penitencial, que se realiza cuando toda la comunidad hace su confesión general termina con la conclusión del sacerdote.

Señor, ten piedad(P)

Después del acto penitencial, se empieza el “Señor, ten piedad”, a no ser que éste haya formado ya parte del mismo acto penitencial. Si no se canta el “Señor, ten piedad”, al menos se recita.

Gloria (P)

Este es un antiquísimo y venerable himno con que la iglesia, congregada en el Espíritu Santo, glorifica a Dios Padre y al Cordero , y le presenta sus súplicas. Si no se canta, al menos lo han de recitar todos, o juntos o alternadamente.

Oración colecta (P)

El sacerdote invita al pueblo a orar; y todos, a una con el sacerdote, permanecen un rato en silencio. Luego, el sacerdote lee la oración que expresa la índole de la celebración; el pueblo la hace suya diciendo amen.


2. LITURGIA DE LA PALABRA

La Eucaristía es sacramento de toda la vida de Jesús. Mediante las Lecturas bíblicas nos acercamos a ella:

La primera lectura.(S) Se toma del Antiguo Testamento y nos sirve para entender muchas de las cosas que hizo Jesús.
Salmo Responsorial.(S) Formando parte de la misma Liturgia de la Palabra tenemos los Cantos interleccionales.
Después de la 1º Lectura, sigue un Salmo Responsorial , que se toma del Leccionario. El salmista o cantor del salmo, desde el ambón o desde otro sitio oportuno, proclama las estrofas del salmo, mientras toda asamblea escucha è y además participa con su respuesta.
La segunda lectura. (S) Se toma del Nuevo Testamento, ya sea de los Hechos de los Apóstoles o de las cartas que escribieron los primeros apóstoles. Esta segunda lectura nos sirve para conocer cómo vivían los primeros cristianos y cómo explicaban a los demás las enseñanzas de Jesús. Esto nos ayuda a conocer y entender mejor lo que Jésus nos enseñó. También nos ayuda a entender mucas tradiciones de la Iglesia. Después de la segunda lectura se canta el Aleluya, que es un canto alegre que recuerda la Resurrección u otro canto según las exigencias del tiempo litúrgico .
El Evangelio. (P) Se toma de alguno de los cuatro Evangelios de acuerdo al cíclo litúrgico y narra una pequeña parte de la vida o las enseñanzas de Jesús. Es aquí donde podemos conocer cómo era Jesús, qué sentía, qué hacía, cómo enseñaba, qué nos quiere transmitir. Esta lectura la hace el sacerdote o el diácono.
Homilía (S)
Conviene que sea una explicación de las Lecturas, o de otro texto del Ordinario, o del Propio de la Misa del día, teniendo siempre el misterio que se celebra y las particulares necesidades de los oyentes.
Profesión de fe (P)
Con el Símbolo o Credo el Pueblo da su asentamiento y respuesta a la Palabra de Dios proclamada en las Lecturas y en Homilía, y trae su memoria, antes de empezar la celebración eucarística, la norma de su fe.
Oración universal (P)
En la oración universal u oración de los fieles, el Pueblo, ejercitando su oficio sacerdotal, ruega por todos los hombres(Papa, Iglesia, Estado, necesidades....).La asamblea expresa su súplica o con una invocación común, que se pronuncia después de cada intención, o con una oración en silencio.

3. LITURGIA EUCARÍSTICA

Preparación de los dones (S)

Al comienzo de la Liturgia eucarística se llevan al altar los dones que se convertirán en el cuerpo y en la Sangre de Cristo: es de alabar que el pan y el vino lo presenten los mismos fieles. Acompaña a esta procesión el canto del ofertorio, que se alarga por los menos hasta que los dones han sido colocados sobre el altar.

Plegaria eucarística (P)

Este el centro y el culmen de toda la celebración. Es una plegaria de acción de gracias y de consagración. El sentido de esta oración es que toda la congregación de fieles se una con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la ofrenda del sacrificio.

Los principales elementos de que consta la Plegaría eucarística pueden distinguirse de esta manera:

a) Acción de gracias(P) (que se expresa sobre todo en el Prefacio.

b) Santo:(P) con esta aclamación toda la asamblea, uniéndose a las jerarquías celestiales, canta o recita las alabanzas a Dios.

c) Epíclesis (R): con ella la Iglesia, por medio de determinadas invocaciones, implora el poder divino para que los dones que han presentado los hombres queden consagradas, es decir, se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y para que la víctima inmaculada que se va a recibir en la comunión sea para salvación de quienes la reciban.

d) Narración de la institución y consagración (R): en ella, con las palabras y gestos de Cristo, se realiza el sacrificio que él mismo instituyó en la última cena. Es el momento más solemne de la Misa; en él ocurre el misterio de la transformación real del pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo. Dios se hace presente ante nosotros para que podamos estar muy cerca de Él. Es un misterio de amor maravilloso que debemos contemplar con el mayor respeto y devoción. Debemos aprovechar ese momento para adorar a Dios en la Eucaristía.

e) Anámnesis (R): con ella la Iglesia, al cumplir este encargo que, a través de los Apóstoles, recibió de Cristo Señor, realiza el memorial del mismo Cristo, recordando principalmente su bienaventurada pasión, su gloriosa resurrección y la ascensión al cielo.

f) Oblación(P): la asamblea ofrece al Padre la víctima inmaculada, y con ella se ofrece cada uno de los participantes.

g) Intercesiones (P): con ellas se da a entender que la Eucaristía se celebra en comunión con toda la Iglesia, celeste y terrena, y que la oblación se hace por ella y por todos sus miembros, vivos y difuntos.

h) Doxología final (P): en ella se expresa la glorificación de Dios y se concluye y confirma con el amen del pueblo.

Rito de la comunión

Ya que la celebración eucarística es un convite pascual, conviene que, según el encargo del Señor, su Cuerpo y su Sangre sean recibidos por los fieles, debidamente dispuestos, como alimento espiritual. Significa "común unión". Al acercarnos a comungar, además de recibir a Jesús dentro de nosotros y de abrazarlo con tanto amor y alegría, nos unimos a toda la Iglesia en esa misma alegría y amor.

a) La oración dominical (P): se pide el pan de cada día, con lo que también se alude, para los cristianos, el pan eucarístico, y se implora el perdón de los pecados. El embolismo, que desarrolla la última petición, pide para todos los fieles la liberación del poder del mal.

b) El rito de la paz (P): con que los fieles imploran la paz y la unidad para la iglesia y para toda la familia humana y se expresan mutuamente la caridad antes de participar de un mismo pan.

c) El gesto de la fracción del pan:(P) realizado por Cristo en la última Cena, en los tiempos apostólicos fue el sirvió para denominar la integra acción eucarística. Significa que nosotros, que somos muchos, en la comunión de un solo pan de vida, que es Cristo, nos hacemos un solo cuerpo (1 Co 10,17).

d) Inmixión o mezcla (P): el celebrante deja caer una parte del pan consagrado en le cáliz [originariamente era un trozo del pan consagrado en otra comunidad el domingo anterior: signo de comunión entre las diversas comunidades cristianas].

e) Mientras se hace la fracción del pan y la Inmixión, los cantores o un cantor cantan el Cordero de Dios: Esta invocación puede repetirse cuantas veces sea necesario para acompañar la fracción del pan. La última vez se acompañará con las palabras danos la paz.

f) Preparación privada del sacerdote.

g) Luego, el Sacerdote muestra a los fieles el pan eucarístico.

h) Es muy de desear que los fieles participen del Cuerpo del Señor con pan consagrado en esa misma Misa. Comulgar es la mejor forma de participar del sacrificio que se celebra.

i) Mientras el sacerdote y los fieles reciben el Sacramento tiene lugar el canto de comunión, canto que debe expresar, por la unión de voces, la unión espiritual de quienes comulgan, demostrar, al mismo tiempo, la alegría del corazón y hacer más fraternal la procesión de los que van avanzando para recibir el Cuerpo de Cristo. Si no hay canto, se reza la antífona propuesta por la Misal.

j) Terminada la distribución de la comunión, el sacerdote y los fieles, si juzgan oportuno, pueden orar un rato recogidos. Si se prefiere, puede también cantar toda la asamblea un himno, un salmo o algún otro canto de alabanza.

k) En la oración después de la comunión, el sacerdote ruega para que se obtengan los frutos del misterio celebrado. El pueblo hace suya esta oración con la aclamación “Amén.”


4. RITO DE CONCLUSIÓN (P)

El rito final consta de saludo y bendición sacerdotal, y de la despedida, con la que se disuelve la asamblea, para que cada uno vuelva a sus honestos quehaceres alabando y bendiciendo al Señor.