viernes, noviembre 26, 2010

Jubileo de las familias

JUBILEO DE LAS FAMILIAS EN SANTO DOMINGO
Domingo, 28 de noviembre · 10:00am - 1:00pm
CATEDRAL PRIMADA DE AMÉRICA

Jornada Jubilar de perdón y reconciliación familiar.

El punto de encuentro es la puerta del Conde a las 10:00 am. 

A las 10:30 am Saldremos en procesión desde la puerta del conde e iremos meditando los misterios del Santo Rosario hasta llegar a la Catedral Primada de América.

12:00 Celebración de la Santa Eucaristía presidida por nuestro querido Cardenal y los obispos y demás sacerdotes.

Esta solemne y jubilar Eucaristía cierra con broche de oro el Mes de las Familias, Noviembre 2010.

lunes, noviembre 22, 2010

Los Santos de "a verdá" (Joseph Ratzinger)

Me vienen a la mente las palabras del Señor recogidas en el evangelio de San Juan 5, 17: «Mi Padre obra siempre». Son palabras pronunciadas por Jesús en el curso de una discusión con algunos especialistas de la religión que no querían reconocer que Dios puede trabajar en el día del sábado. Un debate todavía abierto y actual, en cierto modo, entre los hombres –también cristianos de nuestro tiempo. Algunos piensan que Dios, después de la creación, se ha «retirado» y ya no muestra interés alguno por nuestros asuntos de cada día. Según este modo de pensar, Dios no podría intervenir en el tejido de nuestra vida cotidiana; sin embargo, las palabras de Jesucristo nos indican más bien lo contrario. Un hombre abierto a la presencia de Dios se da cuenta de que Dios obra siempre y de que también actúa hoy; por eso debemos dejarle entrar y facilitarle que obre en nosotros. Es así como nacen las cosas que abren el futuro y renuevan la humanidad.

Las palabras de Jesús [revelan] esa confianza en que Dios no se ha retirado del mundo, porque está actuando constantemente; y en que a nosotros nos corresponde solamente ponernos a su disposición, estar disponibles, siendo capaces de responder a su llamada. Es un mensaje que ayuda también a superar lo que puede considerarse como la gran tentación de nuestro tiempo: la pretensión de pensar que después del big bang, Dios se ha retirado de la historia. La acción de Dios no «se ha parado» en el momento del big bang, sino que continúa en el curso del tiempo, tanto en el mundo de la naturaleza como en el de los hombres.

 En esta perspectiva se comprende mejor qué significa santidad y vocación universal a la santidad. Conociendo un poco la historia de los santos, sabiendo que en los procesos de canonización se busca la virtud «heroica» podemos tener, casi inevitablemente, un concepto equivocado de la santidad porque tendemos a pensar: «esto no es para mí»; «yo no me siento capaz de practicar virtudes heroicas»; «es un ideal demasiado alto para mí». En ese caso la santidad estaría reservada para algunos «grandes» de quienes vemos sus imágenes en los altares y que son muy diferentes a nosotros, normales pecadores. Esa sería una idea totalmente equivocada de la santidad, una concepción errónea que ha sido corregida.

Virtud heroica no quiere decir que el santo sea una especie de «gimnasta» de la santidad, que realiza unos ejercicios inasequibles para las personas normales. Quiere decir, por el contrario, que en la vida de un hombre se revela la presencia de Dios, y queda más patente todo lo que el hombre no es capaz de hacer por sí mismo. Quizá, en el fondo, se trate de una cuestión terminológica, porque el adjetivo «heroico» ha sido con frecuencia mal interpretado. Virtud heroica no significa exactamente que uno hace cosas grandes por sí mismo, sino que en su vida aparecen realidades que no ha hecho él, porque él sólo ha estado disponible para dejar que Dios actuara. Con otras palabras, ser santo no es otra cosa que hablar con Dios como un amigo habla con el amigo. Esto es la santidad.

Ser santo no comporta ser superior a los demás; por el contrario, el santo puede ser muy débil, y contar con numerosos errores en su vida. La santidad es el contacto profundo con Dios: es hacerse amigo de Dios, dejar obrar al Otro, el Único que puede hacer realmente que este mundo sea bueno y feliz. Cuando [un santo] habla de que todos los hombres estamos llamados a ser santos, me parece que en el fondo está refiriéndose a su personal experiencia, porque nunca hizo por sí mismo cosas increíbles, sino que se limitó a dejar obrar a Dios. Y por eso ha nacido una gran renovación, una fuerza de bien en el mundo, aunque permanezcan presentes todas las debilidades humanas.

Verdaderamente todos somos capaces, todos estamos llamados a abrirnos a esa amistad con Dios, a no soltarnos de sus manos, a no cansarnos de volver y retornar al Señor hablando con Él como se habla con un amigo sabiendo, con certeza, que el Señor es el verdadero amigo de todos, también de todos los que no son capaces de hacer por sí mismos cosas grandes

Quien tiene esta vinculación con Dios, quien mantiene un coloquio ininterrumpido con Él, puede atreverse a responder a nuevos desafíos, y no tiene miedo; porque quien está en las manos de Dios, cae siempre en las manos de Dios. Es así como desaparece el miedo y nace la valentía de responder a los retos del mundo de hoy.

(Cardenal Joseph Ratzinger, Hoy SS Benedicto XVI)

jueves, noviembre 18, 2010

4ta temporada del Festival Mi Voz para Cristo.

El domingo inició la cuarta temporada del Festival Mi Voz para Cristo

Gracias le damos a Dios por permitir que podamos hacer este trabajo para El. 

Puedes unirte a nosotros
Domingos a las 11:00am por el Canal 9, Color Visiòn
Domingos a las 8:00pm por el Canal 41, Televida 
y para los que viven en Estado Unidos los domingos a las 5:00pm por Supercanal. 

Bendiciones.

miércoles, noviembre 17, 2010

El edificio del matrimonio

El matrimonio como un gran edificio se va construyendo día a día, minuto a minuto, segundo a segundo 
 
Quiero comparar el matrimonio a un gran edificio que se va construyendo día a día, minuto a minuto, segundo a segundo. El día del casamiento se pone el primer ladrillo. Y el día de la muerte, el último.

Del esposo y de la esposa, junto con los hijos, depende:

· La solidez de ese edificio.
· La belleza de ese edificio.
· La luminosidad de ese edificio.
· La limpieza de ese edificio.
· La altura de ese edificio.

1. Solidez del edificio

¿De qué depende la solidez del edificio matrimonial?

De los cimientos y columnas. La solidez de una casa no depende de los cuadros que colgamos en la pared, ni de la antena parabólica, ni de la hermosa chimenea que hermosea y calienta el rincón de nuestra casa. Para que un matrimonio sea sólido, resistente a todos los vientos, huracanes y sismos, es necesario que tenga unos cimientos bien sólidos, graníticos, macizos.

¿Cuáles son esos cimientos y columnas sólidos y macizos en el matrimonio?

La piedad, esa virtud hermosa que reúne a toda la familia en torno a Dios todos los domingos, que junta todos los días a padres e hijos junto a un cuadro o una imagen de la Virgen a quien rezan un poco. La piedad es la que mueve a esa familia a bendecir los alimentos antes de las comidas.

La fe es otro cimiento y columna sólida en el matrimonio. La fe que les permite ver todas las cosas que les ocurren a la luz de Dios, es más, ven la mano de Dios en todo. La fe les hace superar las crisis y posibles vaivenes de la vida.

El amor es una columna sin la cual el edificio del matrimonio se derrumba. El amor como entrega, sacrificio, donación, capacidad de comprensión y bondad.

La fidelidad no puede faltar como cimiento que sostiene toda la casa matrimonial. La fidelidad a la palabra dada. La fidelidad al otro cónyuge. Fidelidad a los deberes del propio estado. Fidelidad en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad.

Y sacrificio, como cimiento macizo del edificio matrimonial. ¿Qué es el sacrificio? Es ese saber sufrir, soportar, aguantar todos los contratiempos de la vida. Ese poner buena cara a lo que nos cuesta o nos desagrada. La vida matrimonial y cualquier vida humana está llena de sacrificio, porque el sacrificio es ingrediente del devenir humano. Es el sacrificio el que nos hace madurar y va quitando de nosotros esas actitudes egoístas y caprichosas.

Si estos son los buenos y sólidos cimientos, ¿cuáles serían los cimientos débiles, de paja, de barro? Los gustos, los caprichos, el egoísmo, la indiferencia religiosa.

2. Belleza del edificio

La belleza de una casa depende del buen gusto en las dimensiones, proporciones, simetría.

Y la belleza de un matrimonio, ¿de qué depende? Del amor. El amor es el embellece al matrimonio, le da sus perfiles hermosos, permite la serenidad en cada rincón de casa, hace sonreír a padres e hijos.

¿Qué es el amor? Es difícil definir el amor, pues el amor no es para explicar. El amor es para vivir, para dar, para recibir. El amor es esa fuerza interior que me hace salir de mí mismo para darme a los demás, para entregarme a mi amado, sin buscar compensaciones, sin obligarle ni forzarle a que me ame. El amor es saber callar los defectos del otro, salir al encuentro del otro cuando lo necesita, es ofrecerme al otro, perdonar al otro, comprender al otro, ofrecerle limpiamente mi cariño. El amor exige una buena cuota de desprendimiento personal, de sacrificio y de renuncias por la persona a quien amo.

¿Por qué el amor embellece el edificio matrimonial? Porque va quitando aristas que sobran, puliendo superficies rugosas, limpiando azulejos sucios, empapelando con buen gusto paredes descarapeladas o en mal estado. El amor se fija en el detalle bello del ramo de flores para mi esposa, en ese dejar la ropa olorosa a mi esposo. El amor es el perfume del hogar. El amor es afecto, es decir, ternura, acercamiento cariñoso al estado del otro. El amor es amistad, es decir, quiere el bien del otro y une las personas. El amor no se empolva. El amor verdadero embellece el hogar. El amor hace crecer sanos física y psicológicamente a los hijos. El amor rejuvenece al matrimonio.

La falta de amor afea el matrimonio, desteje el paño familiar, raya las escaleras que hermosean la casa, quiebra las lámparas colgantes, ensucia las alfombras de los recibidores y exhala un mal olor en toda la casa. La falta de amor provoca las discusiones, hace subir el tono, hiere los sentimientos de las personas a quien más deberíamos amar. La falta de amor distancia los corazones, las almas y los cuerpos. La falta de amor descuida los detalles y le hace a uno ser grosero. La falta de amor envejece al matrimonio.

El amor es fuego que calienta esa casa. La primera que lo enciende es la madre, que es el corazón de la familia y es la primera en levantarse. Ese fuego que el marido, el papá, debe mantener a lo largo del día, desde su trabajo, llamando por teléfono a su mujer, trayendo a casa siempre y todos los días, algo de leña para alimentar ese fuego del amor en el hogar. ¡Que no traiga el cubo de agua de sus disgustos, para echarlo encima y apagar ese fuego! Ese fuego del que se alimentan los hijos, les hace crecer sanos, física, psicológica y espiritualmente. Este fuego hay que colocarlo en el centro del hogar y desde ahí se irradiará a todos los rincones. Ese fuego se alimenta cada día con la piedad, el rezo en familia, la devoción mariana.

Que no pase un día sin alimentar y acrecentar ese fuego con la oración en familia. A veces cuesta encender ese fuego en los hogares, sobre todo, si se dejan todas las puertas y ventanas abiertas a todos los aires, o se cuela el hielo del invierno y de la indiferencia. ¡Familias, enciendan el fuego del amor durante su vida, poniendo cada uno la leña del sacrificio que han ido consiguiendo a base de esfuerzo y trabajo! ¡Defiendan ese fuego, aunque tengan que quemarse las manos y el corazón! Sin el fuego del corazón, se destruye el hogar, la familia, los matrimonios

3. Luminosidad del edificio

¿De qué depende la luminosidad de una casa? De los ventanales. Una casa sin ventanas al exterior se convierte en una casa lúgubre, oscura y propensa a la humedad.

Lo mismo en el matrimonio. La luminosidad en el matrimonio depende de los grandes ventanales. ¿Para qué los grandes ventanales? Los grandes ventanales permiten airearse todos los rincones de la casa, para que no se acumulen los malos olores. Los grandes ventanales permiten la entrada de luz al hogar...y entrando la luz mueren las bacterias, la humedad, los hongos. Entrando la luz, se puede percibir mejor el polvo y las cosas sucias, y así poder limpiarlas, barrer bien todo. 

Los grandes ventanales permiten descansar la vista y alargarla hacia los anchos horizontes, ver las necesidades del mundo y de los hombres. ¡Familias, construyan en sus hogares grandes ventanales! No para que dejen meter los malos aires que hoy soplan por ahí: el aire del egoísmo que quiere limitar los nacimientos por medios ilícitos, artificiales, porque -según dicen- “familia pequeña, vive mejor”; ¡esto es egoísmo!; el aire del hedonismo, que busca el placer por el placer mismo; el aire del consumismo, que prefiere una heladera o un nuevo apartamento, a un nuevo hijo; los aires de la emancipación y liberación de la mujer, a quien se le obliga trabajar fuera de casa todo el día “porque así se realiza mejor, profesionalmente”, pero nunca está en casa para educar a sus hijos, para convivir con sus hijos; los aires de matrimonios a prueba, mientras tanto, a ver si funciona; los aires divorcistas, separatistas, para hacerse un nuevo amigo sentimental. 

¡Grandes ventanales para que entre el aire renovado del Espíritu que sopla donde quiere y trae aromas del cielo! ¡Grandes ventanales para que la brisa suave de la oración matutina y vespertina consuele a toda la familia! ¡Grandes ventanales para poder ver la Iglesia de nuestra zona y acordarnos de ir a misa en familia y rezar antes de las comidas, o ante una imagen de la Virgencita! ¡Grandes ventanales para ver lo mucho que sufren nuestros hermanos, los hombres, y poderles echar una mano! ¡Grandes ventanales como los del portal de Belén, que era todo ventanal para mirar a todos los hombres y permitir que todos se acercaran a adorar al Salvador! ¡Que no haya recovecos en nuestros hogares, puertas secretas y oscuras, teléfonos escondidos desde donde llamar a piratas que quieren destruir nuestro hogar, nuestra familia, nuestros hijos!

Luminosidad en el matrimonio, y no mentira, falsedad, apariencia, infidelidad.


4. Limpieza del edificio

¿De qué depende la limpieza del matrimonio? De los mil detalles de cada día. De quitar cada día lo que ensucie, ese polvo que cae casi sin percibirlo. De no dejar acumulada ropa sucia, ni arrinconada la basura.

Limpieza en el dormitorio. Nada debe haber ahí que manche la intimidad del matrimonio. Limpieza de palabras, de gestos, de miradas. ¡Qué conversaciones tan limpias deberían hablarse ahí! La oración común, en el dormitorio va limpiando a la pareja cada noche y la va fortaleciendo en sus vínculos.

Limpieza en la mesa. Es la mesa la que va a unirnos varias veces al día a los miembros de la familia, para compartir el pan, las alegrías, las lágrimas, los proyectos. En la mesa se da el banquete familiar. Por eso, ahí debe haber limpieza suma. Allí en la mesa, nos miramos mutuamente, sonreímos, charlamos, disfrutamos de ese gozo de sabernos amados, queridos. En la mesa tenemos la oportunidad de practicar y crecer en muchas virtudes: apertura, respeto, servicialidad, moderación, generosidad. Sobre la mesa se pone el pan, las flores y el cariño. El pan que se parte, se reparte, se comparte. 

Las flores que adornan y embellecen la mesa familiar. Ahí se ofrece el cariño, que es esa corriente cordial que electrifica a todos los miembros y les permite el darse mutuamente, el abrirse, el comprenderse, el perdonarse. En la mesa hay que evitar el discutir, el pelearse, el encerrarnos en nosotros mismos...., pues todo esto ensuciaría el amor del matrimonio e impediría una buena digestión, creando un clima de crispación y rivalidad. En la mesa hay que evitar el querer comer a solas, en un rincón, o después de todos...como islas...; así simplemente se corta con esa corriente afectiva y familiar, y se convierte uno en su misma casa en un huésped extraño que entra y sale. Ha convertido su casa en un hotel, o posada, donde se va a comer, a dormir, a tomar una ducha o a cambiarse de traje, cuando se quiere.

Limpieza en la sala de estar. No permitir hablar mal de nadie, cuando vienen huéspedes o amigos. La sala de estar debe estar limpia de envidias, maledicencias, calumnias. La sala de estar debe tener siempre el florero lleno de flores olorosas: el buen humor, la benedicencia, el respeto, la jovialidad, la alegría. No la sala de estar no debe acumularse el humo de cigarrillos de la frivolidad y de la chabacanería. La sala de estar debe vista al patio o al jardín, para que allí se vea lo que se hace sin intenciones torcidas.

Limpieza en el patio, porque ahí deben jugar los niños. Que haya árboles y columpios y jardín. Pero todo limpio. La limpieza ayuda a los hijos a oxigenarse, airearse y a crecer sanos.

5. Altura del edificio

La altura del edificio matrimonial depende de la generosidad en el amor fecundo, abierto a la vida. Dios dijo a la primera pareja de la historia, Adán y Eva: “Creced y multiplicaos”.

Así como Dios es generoso con nosotros, así también los matrimonios deben ser generosos en transmitir la vida. ¡Qué hermoso es ver esas familias numerosas, donde los hijos alegran cada rincón de la casa! ¡Cómo se ejercitan en el cariño, en la donación, en la preocupación de unos por otros...cuando son muchos hermanos! Comparten todo, juegan juntos. También a veces se pelean, pero después se reconcilian. Si sólo hay un hijo en casa, ¿con quién juega, con quién comparte sus cosas, a quién sonríe, con quién se pelea, con quién hace las paces? No tiene hermanos. El niño que no tiene hermanitos es más propenso a la tristeza, al egoísmo, al aislamiento. Se le acorta el crecimiento afectivo y psicológico.

Familias, sean generosas. ¡Amen, sean portadoras de amor, defiendan el amor, protejan el amor, den amor! 

 
Autor: P. Antonio Rivero | Fuente: Catholic.net

martes, noviembre 16, 2010

Carta de Sacerdote a New York Times

Esta carta la remitió el Sacerdote  Martín Lasarte sdb de Angola al New York Times en defesa de los miles de sacerdotes que hacen su labor en favor del reino de Dios y que siguen haciendolo a pesar de las caídas que algunos de sus "colegas" han tenido

DEL  P. MARTIN LASARTE SDB SACERDOTE CATOLICO
AL NEW YORK TIMES

Abril, 2010
Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.

Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...

No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.

Eso lo hará noble en su profesión.
En Cristo,
P. Martín Lasarte sdb

TITUACHHHHHH 

lunes, noviembre 15, 2010

Testimonio de un milagro 2 parte



 Dios salvó la vida de este artista para trasformar su vida y dar testimonio.

Fuente:  http://www.youtube.com/watch?v=1ZGYl8x3jtc&feature=related

Testimonio de un milagro



 Dios salvó la vida de este artista para trasformar su vida y dar testimonio.

Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=lvab5pKULAQ

miércoles, noviembre 10, 2010

Mensajito!!!!

Hoy estoy en abrazo mode!!!! Jejeje

Esperando con ansias estas fiestas en que celebramos el nacimiento del niño Jesús y la llegada de un nuevo año, yo mi cumple y el de la bendición mas bella que Dios me ha dado, mi sobrina Mía! Así que desde ya les deseo a todos una feliz navidad y un 2011 lleno de muchas bendiciones y metas cumplidas.

Hoy me siento motivada a escribirles esperando que reine la paz y el amor en nuestras vidas
y en la vida de sus seres queridos, amigos y demás relacionados.

A pesar de las calamidades que enfrentamos por la situación mundial y de nuestro hermano país Haití, siento que este 2011 será de gran provecho en todos los ámbitos en la vida de muchos y espero que tú estés incluido.

Aprovecha esta época en que todos tenemos los sentimientos a flor de piel para acercarte a aquellos que están lejos, para perdonar y cerrar capítulos, mañana puede ser muy tarde!

Libera tu corazón de culpas y resentimientos, de dolor y sufrimientos, deja que la gracia de nuestro Señor Jesucristo invada todo tu ser.

Disfruta cada segundo con las personas que amas, mañana no podrían estar a tu lado!

Dile TE AMO a quien lo sientas y quizás perdón a quien debas, verás que bien se siente!

Bendiciones mil hoy y siempre!!!!

God Bless youuuuu

"Cuando ames a alguien no ahorres Amor, 
porque el Amor no se gasta..."
(novio de Aleska en su ultima misa),

Concierto Paz y Gozo

Campamento de Adviento

lunes, noviembre 08, 2010

Realizan 1er Encuentro Nacional de Comunicadores Católicos

La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), a través de la Comisión Nacional de la Pastoral de la Comunicación, celebró el Primer Encuentro Nacional de Comunicadores Católicos el pasado miércoles 03 de noviembre en el Auditorio de la Universidad Católica de Santo Domingo (UCSD).

Con la actividad, en la que participaron cientos de comunicadores, estudiantes de comunicación, obispos y relacionados al área de la comunicación, se ofreció un espacio para la reflexión e intercambio de conocimientos y experiencias, propiciar lazos de fraternidad e iniciar la conformación de una red nacional de comunicadores católicos.

Este evento se enmarca dentro del Encuentro Regional de Comunicación del Caribe auspiciado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en el que participaron delegados de Colombia, Puerto Rico, Haití, Las Antillas y Republica Dominicana. Evento que concluyó con un documento final que contiene las conclusiones y compromisos de dicha actividad y cuya lectura a cargo de Monseñor Benito Ángeles aperturó el Primer Encuentro de Comunicadores Católicos.

Dentro de la agenda de la actividad se realizaron tres paneles, uno sobre “Ética de los Medios de Comunicación” dirigido por Monseñor Pierre André Dumas, Presidente e la Conferencia Episcopal de Haití, un segundo panel “Ética en la vida del ser humano” a cargo del Diacono Mike James, Secretario de la General Conferencia Episcopal de Las Antillas y finalmente, “La ética en el comunicador social” por parte de Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio. Arzobispo de Santiago y Presidente de la Comisión Nacional de Pastoral de la Comunicación del la CED.

La actividad finalizó con una conferencia magistral “Importancia de la comunicación para la vida de la Iglesia” dictada por el Rvdo. P. Crisóforo Domínguez, Secretario Ejecutivo de la Comunión Eclesial y Dialogo, CELAM, para dar paso a la eucaristía celebrada por Mons. De la Rosa y Carpio y los sacerdotes y diáconos de los países representados. Luego de la misa se presentaron canciones criollas a cargo de Raphy Rey y su ministerio “Anunciando el reino”

El evento fue trasmitido a nivel nacional por la  Unión de Emisoras Católicas (UNECA) y emisoras seculares teniendo como emisora matriz Radio Maria de la Altagracia. La trasmisión también se realizó a través de canales de televisión católicos.

El encuentro contó con la presencia de delegaciones de profesionales y estudiantes de la UCSD, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), de la Organización Internacional Signis Dominicana y el Instituto Tecnológico de las Ameritas (ITLA). También se contó con la presencia de delegaciones de las Arquidiócesis de Santo Domingo y Santiago y las diócesis de San Francisco y San Pedro de Macorís, Nuestra Señora de la Altagracia. La Vega. Barahona, San Juan de la Maguana, entre otras. 

En lo personal aplaudo la iniciativa y felicito a los coordinadores por tan interesante evento.

martes, noviembre 02, 2010

Primer Encuentro Nacional de Comunicadores Católicos

La Conferencia del Episcopado Dominicano, a través de la Comisión Nacional de Pastoral de la Comunicación, desarrollará en coordinación con el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y delegados de varios países del Caribe, el I Encuentro Nacional de Comunicadores Católicos, el día miércoles 03 de noviembre de, de 2:00 a 6:30 p.m. en el Auditorio de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD).
 
El propósito de esta importante actividad es ofrecer un espacio de reflexión e intercambio de conocimientos y experiencias, propiciar lazos de fraternidad y formar una red nacional de comunicadores católicos.

El programa de este encuentro incluye: un panel sobre “Ética de la Comunicación”, con la participación de varios Obispos y profesionales de este ámbito; una conferencia y conversatorio sobre "Humanización de las nuevas tecnologías", con énfasis en la dimensión humana de la comunicación; y la clausura con la celebración Eucarística.
  
Favor confirmar la asistencia comunicándose con 

Amalia Contreras, Secretaria Ejecutiva
Comisión Pastoral Comunicación CED 
Comisión Nacional de Pastoral de la Comunicación

Tel. 809-482-2524
Cel. 829-421-1431


Miércoles 3 de noviembre, de 2:00 a 6:30 p.m.,
Auditórium de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD)
 

lunes, noviembre 01, 2010

Vigilia de oración por la vida

Desde el área de comunicación social de la Pastoral Juvenil nos llega la siguiente información:

"El Papa Benedicto presidirá una vigilia de oración por la vida el  sabado 27 de noviembre próximo en la Basílica de San Pedro en ocasión de las vísperas del inicio del tiempo litúrgico de Adviento.

La  iniciativa del Consejo Pontificio para la Familia  llevará por lema "La defensa de  la vida que nace" y exhortó a los obispos del mundo, en nombre del Papa, que adhieran a la iniciativa proponiendo reflexiones similares en sus diócesis. 
La vigilia de oración y la liturgia en la basílica,será presidida por Benedicto XVI y concluirá con un momento de adoración del Santísimo Sacramento y una plegaria por la vida".

Concierto pro-fondos